Entrevista a Bittah, MC de Barcelona

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Entrevista a Bittah,del grupo Ascensa Furore,la mc y militante de Barcelona de 22 años,estudiante de psicología, ella nos da su visión sobre muchos aspectos de su realidad y su música y el panorama del hip hop femenino y en general de este.

TR - ¿ Crees que la música combativa ha ayudado a muchos jóvenes a informarse más y organizarse?

B - Sí, está claro, la música acaba siendo una influencia muy grande en el conjunto de la juventud en cuanto a estética, ideología... Por eso hay que ir con mucho cuidado con lo que se dice en las canciones. Tiene su parte positiva y negativa, como todo. En los últimos años hemos visto un enorme aumento de gente politizada gracias a la música. Pero en buena parte de los casos, era una politización vacía, sin crítica, sin debate, sin militancia de calle, de seguidismo y consigna. La adolescencia es una etapa donde cristalizas y forjas tu personalidad y la música ayuda mucho a eso, por eso el rap y, en concreto, el rap militante, acaba siendo también un refugio donde se acercan muchos jóvenes con la intención de solucionar –inconscientemente- problemas de identidad. Los que creen de verdad en unas ideas acaban madurando y perfilando sus principios, los que se acercan por moda acaban saltando. Y creo que es acertado también empezar a distinguir entre el avance de la lucha de clases y la consecuente politización y, por otro lado, las modas, pues gracias a la historia sabemos que cuando una corriente, estilo o cultura es subversiva se acaba volviendo cultura dominante para descafeinar y arrancar el contenido combativo y el hip hop no es precisamente la excepción.

Pero la parte buena son esos jóvenes que empiezan buscando ciertos referentes en google porque lo han escuchado en alguna canción o que se ponen a investigar sobre libros, documentales, etc. y acaban utilizando la música como la puerta a todo un mundo de cultura que desconocían y, con el tiempo, acaban pasando al activismo y reforzando la lucha.

TR - ¿ Crees que el hip hop puede ser una herramienta social para mejorar el entorno y los hábitos de los jóvenes?

B - Por supuesto. La música motiva, te hace superarte. Cuando empecé a rapear, en el Casal de Joves de mi barrio, nos cedían el local de ensayo. Eso hacía que los viernes durante unas horas los que rapeaban dejasen de estar en la calle fumando porros y estuvieran haciendo música. Suena muy bonito pero es la realidad y es lo que yo he visto.

Igual que en tantas otras iniciativas como las que hacen los "educadores de calle", en los que se asesora a jóvenes para llevar de manera profesional su grupo o se les aconseja en los ensayos y está prohibido asistir bajo efectos de las drogas. Son proyectos muy interesantes, aquí en Barcelona hay varios ejemplos y hay mucho campo para trabajar. Unos amigos hicieron un taller de rap en La Trajana, un barrio periférico, y el resultado fue muy satisfactorio. También en el Raval se llevó a cabo un proyecto similar, de mano del educador Pol Bassols. Eso no sólo hace que los y las chavalas estén unas horas en un entorno educativo, sino que se sientan valorados, capaces y que a la vez, cojan un hábito, una disciplina, aprendan a trabajar en grupo, etc.

El hip hop tiene esa magia, que es muy entendido por los jóvenes y a la vez accesible, por eso hay que exprimirlo al máximo.

TR - ¿ Cómo ves el panorama del rap femenino?

B - Pues veo cada vez más mujeres involucradas en la música, pero obviamente, como en todos los ámbitos de la vida, y la cultura no es excepción, hay menos participación femenina. Aun así, al haber proporcionalmente muchas menos raperas, el nivel está creciendo de manera brutal y se van haciendo iniciativas muy interesantes, como La Rima Fest en Nou Barris o el Femcees Fest de Saint Etienne (Francia), este último con participación internacional. Creo que es necesario hacer hincapié en que no tiene sentido hablar de las pocas mujeres que hay rapeando y no dedicar un mínimo de tiempo en indagar –y apoyar- a las que ya lo hacen. Para reivindicar algo se necesitan referentes, ejemplos. Por eso animo a empaparse de Shadia Mansour, Ana Tijoux, Sara Hebe, Daisy Chain... o en un plano más nacional, Barna Bitches, Masiva Lulla, Gata Cattana... y podría seguir ad infinitum.

Por otro lado, veo muchas "feministas del rap". Ciertas raperas de ese circuito de ego, de rapstars... que reivindican "igualdad". Y lo pongo entre comillas porque no exigen igualdad, pues el colectivo de mujeres bien poco les importa, pero la etiqueta les es útil para reclamar su presencia en grandes festivales y achacan su poca repercusión al hecho de ser mujer, pero luego huyen aprisa de la palabra feminista y afirman que apuestan por la igualdad, por la unidad. Es más, definirán a otras mujeres o raperas bajo los estereotipos propios del patriarcado. Por eso son feministas del rap, militantes del rap. Porque luego no se las ve en manis, ni en asambleas, ni en conciertos. Y con 57 mujeres muertas por violencia de género en 2015, legislaciones sobre el aborto retrógradas, una brecha salarial del 17%... hacer temas hablando de la necesidad de igualdad en el rap –porque a TI no te llaman para tocar en X festival por ser mujer-, con la de cosas que hay por reivindicar en materia de género, me parece bastante lamentable. Pero bueno, también es verdad que se dice que el rap es libre y que cada uno puede usarlo como quiera. Pero aun así, creo que no hay nada más feo que prostituir una lucha –legítima- para satisfacer el ego individual y las carencias personales.

TR - ¿ Cuál es tu opinión sobre la mayoría del panorama musical actual y en muchos casos de su contenido sexista?

B - Por una parte el nivel va creciendo y la música expandiéndose hacia nuevos horizontes, que ya era hora. A nivel de contenido, pues pienso que la música o la cultura es el reflejo de la sociedad en que vivimos. Así que no se puede exigir a los raperos que sean la vanguardia de nada. Muchas veces nos pasa que acabamos viviendo en una burbuja y luego cuando pisamos el mundo real, nos escandalizamos. Los jóvenes llaman putas a las chicas que no les hacen caso, fardan de que se drogan, llaman maricón al chico que no les cae bien y hablan de que quieren hacerse ricos –y en su ego estratosférico están seguros de ello-. Y ha sido así todo este tiempo, sólo que de vez en cuando nos aislamos y parece que esa realidad no exista. La sociedad es machista y el rap no es una excepción. Los raperos son machistas, como la mayoría de músicos en la mayoría de estilos musicales. Así es como se nos ha educado durante años. Pero sí que es cierto que parece que vayamos en retroceso. Kase O decía hace años que "era comunista porque no es gilipollas" y ahora se hace rap capitalista.

Luego aparte de que políticamente son repulsivos ciertos contenidos, es que son malos. Malos con avaricia y vulgares. Y a más de uno le va a acabar cayendo una denuncia porque se están sobrepasando ciertos límites. Desde raperos con 40 años alardeando y presumiendo de estar con menores, vídeos en que se fingen el secuestro de chicas con cloroformo o canciones instando a mantener relaciones sin condón, ya que "tú eres mía y no pido permiso". Y lo peor no es que un par de raperos digan esas barbaridades, sino que la gente los siga y que instituciones públicas apoyen y promocionen esa música. Tiempo al tiempo.

TR - Nos ha sorprendido tu última canción ''poliamorosa'' , según tú habrán más de este estilo, bastante variado musicalmente a lo que sueles hacer, ¿a qué se debe ?

B - Pues la verdad que empezó un poco de broma con unas amigas. Llevaba tiempo queriendo explicar esas situaciones de "confrontación" ideológica que me llevan pasando últimamente a nivel personal y que acaban teniendo su gracia. Siempre hago un rap bastante serio, así que me apetecía algo más desenfadado. La verdad, que es la canción con menos intencionalidad política que he hecho, pero si eres una persona militante, acabas desprendiendo política en todo lo que haces y es lo que ha pasado en este tema, aunque principalmente se trata de una sátira de mí misma desde la autocrítica. El tema está hecho para que cada uno lo tome como quiera, si digo si va en serio o en broma, perdería su gracia, sólo puedo decir que no es "story telling", es profundamente autobiográfico.

Pero retomando la pregunta, creo que cualquier persona activista, cuando sale de fiesta acaba escuchando música main stream con contenido prácticamente nulo o bastante contrario a lo que pensamos. Pero al fin y al cabo es la música que te hace bailar. Hasta el más purista reconocerá que baila reguetón cuando sale de fiesta. Y eso fue lo que pensé, que quería hacer una canción bailable, con la que te identifiques, sin tener que estar en contradicción porque tiene letras sexistas. Es decir, hacer la música que tu quisieras escuchar. Aunque ahora visto así en perspectiva tampoco la escucharía de fiesta... jajaja Pero eso, hay que hacer música por y para nosotros, ocupar el reguetón, el dubstep, el drum n bass, el trap y hacerlo nuestro. Tomaremos el regueton por asalto.

TR -¿ Cómo empezaste a informarte sobre política marxista?

B - Pues de siempre me había llamado la atención el tema de la Guerra Nacional-Revolucionaria porque mi abuelo combatió en la batalla del Ebro. A los 13 años vi la película de "Libertarias" y empecé a documentarme sobre anarquismo. En aquella época me leí La conquista del pan, de Kropotkin, pero sinceramente, a esa edad no me enteré de la mitad. Fue esa época de ser el bicho raro, de no pisar discotecas y leer mucho, cuestionarse el mundo y moverte con gente que no te aporta nada. Un año después, intentaron cerrar mi instituto, el único público en mi barrio –IES Pere Bosch i Gimpera- y entre varios, con la ayuda de las madres (y no digo madres por ser inclusiva, es que sólo habían madres), hicimos algunas iniciativas.

Ahí no sabes muy bien como se relaciona esa lucha pequeña con lo que dicen en las canciones, en las películas, en esos referentes culturales que tienes, pero que nunca has vivido. Pero lo que si sí sabes es que quien está al mando es un ayuntamiento supuestamente socialista en Barcelona y que están cerrando una escuela pública, en un barrio sin polideportivo público, sin biblioteca y con altos datos de fracaso y abandono escolar. Fue en ese mismo año cuando nuestro instituto participó en un concurso de deletrear en catalán "El pica lletres". Jugamos contra los salesianos, una escuela concertada. Los del Coll, los que hablan el catalán con ese toque charnego, del instituto con mil culturas e identidades distintas, contra la escuela de los que aspiran a algo mejor: les ganamos por 150 puntos de diferencia. Esa fue la primera vez que sentí que llaman orgullo de clase.

Así que vas atando cabos. ¿Por qué cerraban mi instituto y se subvencionaba con dinero público a escuelas donde se enseñaba religión? Se va agudizando en ti la lucha de clases. Al marxismo me acerqué porque al año siguiente se empezaba a hablar del Plan de Bolonia y el único sindicato que conocí (con total inocencia) en aquel momento fue el Sindicato de Estudiantes. Así que me informé sobre eso de "marxista" y fui viendo que científicamente era el único sistema viable y que todo ejemplo histórico alternativo al capitalismo había sido el comunismo.

TR -¿Cómo es compaginar la vida del músico con la militancia?

B - Hace años pensaba que haciendo rap "político" –hay que desterrar estas etiquetas, pero para entendernos- estaba militando. Cuando creces un poco ves que la militancia está a pie de calle, panfleteando a las 8 de la mañana, encartelando, en reuniones, en lecturas y debates extensos, en bloques de manifestaciones y que la música puede suponer un 1% de todo ese trabajo. Eso en mi caso, claro, si hablásemos de grupos con miles de oyentes sí que el trabajo de concienciación pasaría a otro nivel.

Intento cumplir una máxima: no dejar nunca de hacer tareas militantes para hacer rap militante. Como dice Escrottos "hay raperos comunistas y comunistas que rapean". Hace poco hice una reflexión y es que Víctor Jara llenaba estadios, Picasso fue de los grandes de la pintura, Neruda y Hernández dos grandes de la poesía. Todos ellos eran comunistas y, con toda su influencia, ninguno de ellos era tan pretencioso para creer que su arte era suficiente aportación a la lucha, por ello todos militaban consecuentemente.

Así que es difícil, pero es difícil porque una persona no sólo milita, sino que estudia, trabaja, tiene familia, amigos, etc. y si le sumas la música pues tienes que acabar cediendo en algunos puntos para llevarlo de la manera más consecuente posible.

TR - Gracias por tu tiempo y mostrarnos tus opiniones, saludos y esperamos más música tuya pronto.

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