
Este jueves 24 de noviembre hay una huelga estudiantil convocada por el Sindicato de Estudiantes (SE). Dicha convocatoria está argumentada por el propio SE porque, según ellos: "Tal y como advertimos, cumplimos con nuestra palabra. El gobierno no ha derogado las reválidas, por tanto, la lucha debe continuar"1. Sin embargo, ¿esta huelga estudiantil está realmente diseñada para derogar las reválidas? ¿De verdad el SE ha tenido en cuenta la opinión de los estudiantes de todo el Estado para llegar a la conclusión de que otra huelga estudiantil va a tener éxito?







Ya nos han acostumbrado: en los cajones de nuestras casas se amontonan, desde la primaria hasta el Bachillerato, decenas de libros de texto, pero nuestros hermanos pequeños no pueden utilizarlos. ¿Por qué? Porque hay unos nuevos, y toca comprarlos. De media, más de 100 euros por estudiante, que llegan a los 200 en algunos niveles educativos. ¿Tiene sentido esta renovación constante o es una estratagema para comprar y vender, para hacer negocio? Investiguemos.











