
Pocas opciones de continuar (o siquiera comenzar) nuestra formación quedan, y los estudios musicales no son ajenos a esta realidad, incluso en las zonas donde están más arraigados como puede ser el País Valenciano. Las grandes ventajas a nivel pedagógico se vuelven en simples estadísticas ante la dificultad cada vez mayor de aplicarlas. La música clásica se convierte cada vez más en un ente alejado de los sectores populares, completamente desconectado al no ser accesible para el grueso de la población.




















