
Oliver es uno de los miles de españoles que, a pesar de tener una titulación, tras años de estudio se ve forzado a emigrar a un país extranjero, huyendo de las condiciones precarias que vivimos en nuestro país. Él emigró a unos de los destinos más populares entre la juventud de clase obrera, que es Reino Unido, con la promesa de un futuro y un trabajo con condiciones aceptables, pero cuando llegó no era como se lo había imaginado, ya que se vio envuelto en un abismo oscuro con condiciones peores que las que sufría en España y separado de sus seres queridos, pero tuvo que aguantar porque al menos tenía. Hoy en día Oliver sigue luchando por salir de ese abismo y conseguir su sueño.




















